• Legion ofrece el mejor inicio de expansión hasta el momento

    by  • 5 septiembre, 2016 • Legion • 0 Comments

    Legion está cerca de cumplir una semana y es hora de hacer balance del contenido inicial. El resumen es sencillo, a estas alturas estamos ante la mejor expansión de World of Warcraft lanzada hasta el momento, y este no es un título menor, el juego ya ha recibido seis contando a Legion.

    Además de la calidad de Legion, hay dos factores que han influenciado mi toma de contacto con la expansión: Prácticamente no he tocado la beta y afronto la expansión como un jugador casual. Eso se traduce en una total falta de información sobre las zonas, misiones, mazmorras e incluso algunos sistemas y en que no tengo prisa ni por subir ni por equiparme.

    El camino hasta el nivel 110

    Siguiendo la recomendación de Opin inicié mi aventura en Val’sharah, seguí en Azsuna, pase por Tormenheim y terminé en Monte Alto. A toro pasado puedo decir que fue una excelente decisión ya que el orden elegido me dio la sensación de que iba subiendo, desde las zonas planas de Val’sharah y Azsuna, subiendo hasta Tormnheium y por último hasta lo más arriba de las montañas de Monte Alto.

    Lo mejor de cada zona es que tiene una historia principal perfectamente estructurada que te permite ir avanzando por todo el mapa. Como es habitual existen ramificaciones y misiones menores que ofrecen algo diferente, aunque la opción de seguir adelante con la historia siempre está ahí. Algo muy importante es que esta misión principal realmente explica algo, no es un relleno que nos lleva a ninguna parte.

    Malfurion nos acompaña en Val’sharah en una historia que, además de respirar druidismo por todos lados, nos introduce en la corrupción de la Pesadilla Esmeralda y sus consecuencias. Azsuna tiene una curiosa mezcla entre el Vuelo Azul, nagas, murlocs, gigantes, el Principe Farondis con toda su historia de redención y la primera aparición de los Caídos de la noche.

    Tormenheim posiblemente sea la mejor zona gracias a la historia de los vrykul, Odin, Helya y su Helheim. No sé la parte inicial de la Horda, pero en esa zona la Alianza encontramos a un Genn Cringris cuyo protagonismo va en aumento. Por último Monte Alto, una historia donde todo el mundo habrá disfrutado, especialmente los tauren. A mi personalmente me ha gustado mucho el relato sobre la unificación de los clanes y la lucha contra los drógbar.

    Lo más importante de todas las zonas es que en ellas se explican cosas. El la historia avanza y pasan cosas que tienen un gran impacto en la expansión y la historia del juego, nos explican los motivos por los cuales debemos ir a la mazmorra y eliminar a los jefes, y nuestras acciones en ocasiones transforman el entorno.

    Al 110 empieza otro juego, gracias Diablo III

    Cuando llegué al 110 no me reconocí. Primero porqué no hice un maratón, me fui a dormir tarde, pero nada de ver el sol subiendo de nivel. Segundo (y más sorprendente) porqué no fui corriendo a hacer mazmorras, me dedique a completar misiones, me perdía buscando tesoros, misiones de profesión (con ellas di la vuelta a Azeroth), avanzaba en la campaña de la ciudadela o subía el poder del artefacto. Por supuesto también me pasé por Suramar con su interminable línea de misiones (aún estoy en ello).

    Pero hay un elemento que a nivel 110 ha revolucionado (en mi opinión) a World of Warcraft: las misiones del mundo. Quien haya jugado a Diablo III les puede decir contratos, misiones repartidas por el mundo que ofrecen diferentes recompensas, que en ocasiones pueden ser muy buenas. Además, si se hacen las que corresponden al emisario que sale cada día el botín es aún mejor.

    Los beneficios de estas misiones van mucho más allá de la recompensa. Sirven para explorar, descubrir pequeñas zonas que quizás te han pasado por alto y aprovechar para sacar tesoros o encontrar algunas menas o hierbas. Además, hay misiones que es preferible hacerlas en grupo, así que también puedes conocer a otros jugadores.

    La Sede de Clase también nos permiten exprimir más el juego. Solo he probado la del Paladín, pero su campaña está muy bien, llena de personajes notables y al igual que la las misiones de las Islas Abruptas explican historia. Hay otras misiones de la campaña del juego que… bueno, impresionantes, lo de Exodar y todo lo que desemboca promete mucho. Y el artefacto, otro acierto de Legion. No solo es una arma que irá mejorando su nivel a medida que nuestro personaje avance, el Poder de Artefacto y las Reliquias se convierten en elementos que animarán o ayudarán a ir cumpliendo misiones, hacer mazmorras y bandas.

    Uno de las cosas que para mi tiene más importancia de Legion es que a nivel 110 no te obliga ni ha entrar cada día ni ha jugar muchas horas. El sistema de misiones del mundo ofrece a quien quiera jugar mucho pero no penaliza al que no puede o quiere jugar tanto. No existe la sensación de tener que entrar por hacer las 25 diarias de turno o mandar los seguidores en masa a misiones. Creo que han encontrado un buen equilibrio en este aspecto. Quizás esta opinión es fruto de mi nueva condición.

    Las notas se ponen al final, pero hay esperanza

    Es un tópico pero no por ello menos cierto, las notas se ponen al final de expansión. Pero de momento, además de estar ante el mejor inicio de expansión, nos encontramos ante un futuro esperanzador. Ya tenemos información del parche 7.1 que incluirá Karazhan como una mazmorra con 9 jefes, una pequeña banda con 3 jefes y más contenido para Suramar. Esto es mucho más que cualquier parche X.1 que hayamos visto.

    Solo espero que sepan administrar bien el contenido y que no estemos ante una arrancada de caballo y parada de burro. De momento yo estoy disfrutando mucho con Legion. ¡Larga vida a World of Warcraft!

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