• Diario de Alma de Dragón #06: La dificultad de rascar una espalda

    by  • 19 enero, 2012 • PVE, World of Warcraft • 0 Comments

    Spine of DeathwingEspinazo de Alamuerte es el jefe más difícil de Alma de Dragón, en otras palabras, es  lo que fue Ragnaros en Tierras del Fuego. Su dificultad reside, principalmente, en una composición de banda muy rígida en cuanto a clases y de un DPS en forma de burst muy exigente.

    Pero no son solo estos los requisitos de este jefe, para lograr este DPS, hay que apurar muchos más aspectos del combate.

    El objetivo de Espinazo de Alamuerte es el de hacer saltar tres placas de la espalda de Alamuerte y para ello hay que eliminar los Tendones ardientes que las sujetan. Estos tendones tienen 39 millones de vida (antiguamente 42, nadie logro matarlos así) y por cada Explosión nuclear quedan expuestos durante solo 23 segundos.

    Cada placa hay que levantarla dos veces (y siempre por el mismo lugar) ya que es imposible bajar 39 millones en tan solo una vez. Así que en total tenemos 46 segundos y 39 millones de vida. Contando que en una banda de 25 se usan 5 sanadores y dos tanques, esto nos deja a 17 DPS. Así que cada DPS tiene que hacer por cada vez que se levanta la placa, 1.100.0000 puntos de daño en 23 segundos, eso son unos 47.000 DPS.

    Si probáis de hacer 47.000 DPS aun con beneficios de banda, posiblemente no llegareis. Hay clases que con talentos dedicados como Picaros Sutileza y Magos Arcano, no solo llegan a esos 47.000 DPS, si no que los superan fácilmente. Además los magos cuentan con el plus de poder tener la Dragonira, el Reposo de Tarecgosa, arma más que necesaria para cualquier DPS a distancia.

    Estas exigencias de un DPS tan ajustado en tanto poco tiempo, provocan que esta pelea se llene de Picaros Sutileza y Magos Arcano. Es algo bastante injusto, ya no solo por los que no tienen esa clase, si no para una hermandad en si, ya que el grupo de gente que venías mas o menos manteniendo hasta ahora, tienes que modificarlo si quieres superar a Espinazo de Alamuerte antes de que le caiga un gran nerf.

    Además, no solo es DPS, se necesita una buena coordinación, ya no solo por las 9 Sangre corrupta que tienen que absorber las Amalgama hórrida o las disipaciones de Corrupción de sangre: Muerte, si no porque el mismo jefe, puede inhabilitar a los DPS de la banda mediante Corrupción (los tentáculos) tiran siempre sobre los DPS, Agarre ígneo, esta habilidad no solo inflige daño, si no que no te deja pegar y para pararla, hay que hacer daño a la Corrupción (sin matarla, si muere sale una Amalgama extra y es wipe), por lo cual tienes que 3 DPS (en 25) atrapados por el Agarre ígneo más otros DPS que tienen que liberarlos. Eso es demasiada gente inhabilitada y significa no llegar al DPS necesario.

    A toda esa dificultad de DPS y coordinación tenemos que añadirle la dificultad del combate que va aumentando, sobretodo por la acumulación de Sangre corrupta, al final hay tantas que hay que quitearlas ya que su daño hace que sean intanquebles y la banda va disminuyendo su vida ya que cada eliminación de una Amalgama hórrida supone el debuff de Degradación (6% menos de vida por aplicación) que se termina acumulando hasta 6 veces.

    Aquí teneis dos ejemplos de torres de babosas, y eso que es solo con una placa levantada, con dos placas fuera la torre de nameplates de babosas es tan alta que supera la pantalla y terminan juntándose.

    Todo esto y más, hace de Espinazo de Alamuerte, el jefe más complicado de toda Alma de Dragón, el típico jefe de los 300 intentos pero que con el tiempo y a medida que los DPS se van equipando va disminuyendo en algo la dificultad ya que el DPS que se exige en los tendones aunque sigue siendo el mismo, se alcanza más fácilmente.

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